Texto
Base: Deuteronomio 34:8-9
INTRODUCCCION: ¡Todo joven es un líder! En la Biblia, percibimos cuantos líderes
Jóvenes levantaron una generación de líderes. Un ejemplo que quiero abordar es
el de Josué. Cuando leemos el capítulo 1, encontramos un Joven que es una base
para nuestro discurso de Palabra, llamado, y posesión de territorio.
Josué es, también,
el discurso de Dios para estancar el lloro y comenzar un nuevo tiempo. Porque, a veces, llevamos más tiempo llorando o
murmurando de lo que, de hecho, llevamos haciendo o debe ser hecho.
El
lloro de Josué
Niveles de lloro pueden entrar a la vida
del líder, como vemos en la historia de Josué. Un líder puede llorar por varios
motivos y de muchas maneras. El hecho es que el lloro de Josué era de luto.
Entonces, llega el momento en el que necesitamos estancar el luto y proclamar
que él no existe más.
Observe que, después de 30 días de lloro
ininterrumpido, el Señor vino hasta Josué y dijo “¿por qué estas llorando?”. Claro que Dios sabia el motivo del
lloro de Josué, solo que el asunto no es si Él lo sabía, sino que, en la
mayoría de veces, el líder llora y no sabe por qué está llorando. Y lo que es
peor, puede llorar más de lo que debía.
La respuesta de Josué a Dios no fue
satisfactoria. Josué le dijo al Señor: “tu
siervo Moisés murió”. Y comienza un diálogo en el cual lo importante era
que Josué entendiera, que a pesar del dolor de tener que convivir con la
realidad de la muerte de Moisés, un gran líder y profeta, el libertador del
pueblo hebreo, Dios estaba vivo y continuaría haciendo milagros.
Dios
mostró a Josué que estaría con él como lo hizo con Moisés, y que él necesitaba apegarse al Libro de la Ley para recibir lo
sobrenatural, alcanzar conquistas. Mostró también que todo lo que Moisés hacia
en medio del pueblo, era a causa de la presencia del Señor. Si Josué se moviese
en la presencia del Señor, también contemplaría las mismas señales y milagros.
La
hora de estancar el lloro de Josué había llegado.
Moisés estaba muerto, más quien hacía y hace los milagros continua vivo para
siempre. Esta es la manera de estancar el lloro: oyendo la voz de Dios,
apegándose a la Palabra y preparándose para ver establecidos los milagros del
Señor.
Josué,
un Joven que entró en la Tierra Prometida
Josué no se sentía preparado. Él era un
Joven, se sentía impotente para caminar conduciendo un pueblo tan grande sin
Moisés a su lado. Quizá él hasta había razonado así: ¿desde cuándo Dios tiene
la obligación de entregar nuevos proyectos en las manos de un Joven?
Dios sabe, yo sé, y usted, por mas nuevo
que sea, también sabe que las personas maduras erran menos que un Joven. Las
personas experimentadas ganan territorios trabajando conscientemente, y los
riesgos son menores. Entonces, ¿por qué Dios confió el pueblo en manos de
Josué? Debido a la fuerza del vigor.
Un
Joven puede no tener la experiencia de un hombre maduro, pero él tiene la fuerza y el vigor que un hombre maduro no tiene,
con rarísimas excepciones. Quien antes estaba al frente del pueblo era una
tríada: Aarón, Moisés, y María. Aarón, sacerdote; Moisés, libertador; María,
profetisa.
Una tríada nacida en el útero profético de
Jocabed cuyo padre era Leví.
El primer sacerdote de la
historia de Israel, Eleazar, fue un Joven, hijo de Aarón, herencia sacerdotal. Los envejecidos
fueron sepultados en el desierto, excepto Moisés, que nadie sabe sobre el
cuerpo de él. Más lo que entraron en la Tierra Prometida eran todos Jóvenes.
Dios usa a los Jóvenes para
entrar en territorios nuevos.
Dios usa a los Jóvenes para
tomar por la fuerza los territorios nuevos. Y los Jóvenes que entraron a la
Tierra Prometida ya tenían de Moisés, Aarón, y María, la consciencia de
madurez, de lo que deberían y de lo que no deberían hacer. Entonces, Dios entrega un ministerio grande de conquista en las manos
de Jóvenes.
Para los Jóvenes, Dios escribió una carta que dice: “Os
he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de Dios
permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno.” (1 Juan 2:14).
Descubrimos que Dios tiene para los Jóvenes y que no tiene para otros, por
ejemplo.
Joven, echa fuera la
ansiedad
“Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene
cuidado de vosotros.” (1
Pedro 5:7). ¿Con quién usted cree que Dios está hablando en este texto? No es a
los envejecidos, es para usted, Joven. ¿Sabe por qué? Un Joven ansioso quita su
enfoque de Dios.
Ansiedad e
inseguridad, ansiedad e incredulidad. Existen algunas cosas que Dios tiene
preparadas para que los Jóvenes establezcan una conquista sobrenatural y tengan
éxito en lo que vayan a hacer.
Josué, Caleb, los
12 y Eleazar, entraron a la Tierra Prometida a causa del crédito profético
sacerdotal e liberador que ellos tenían. Toda una generación creía en ellos,
especialmente en Josué. Toda una generación respaldaba lo que Josué hacia. Toda
una generación seguía sus pasos. Moisés
nunca mandó a una generación a abandonar la idolatría, más Josué estableció
pacto de SANTIDAD. “Y Josué dijo al pueblo:
Santificaos, porque Jehová hará mañana entre vosotros maravillas.” (Josué 3:5).
Los Jovenes que crecieron en
el Desierto no tenían mentalidad de esclavos
Eso
nos lleva a concluir que Dios no entrega territorios nuevos a los que poseen
mentes de esclavos. Todos los que tenían una mente de esclavos fueron
sepultados en el desierto. La nueva generación que creció en el desierto no
retrocedió. Todos llegaron a la Tierra de la Promesa aun siendo muy Jóvenes y
tomaron posesión de la tierra. Ellos hicieron de la Tierra de la Promesa el
llamado de la profecía, la tierra de Canaán, tierra que fluye leche y miel.
El
acto de 12 piedras del rio para la conquista
12
piedras en el suelo, que construyeron un Altar, hicieron posible una conquista
sobrenatural. Un acto profético. Un Altar de comprensión abierta. Una señal
espiritual y no simplemente un monumento. Hay una gran diferencia entre los
símbolos y las señales. Roma trabaja con símbolos: Cruz, Eucaristía…La Iglesia
de Jesús trabaja con señales, prodigios, maravillas y milagros.
Tenemos que trabajar con los
símbolos en nuestra mente e implementar las señales. Las señales siguen a aquellos
que creen. ¿Cómo pudo Josué y Caleb colocar 12 piedras y decir que solo los
sacerdotes podían cargarlas? No podía
ser cualquier persona, solamente los sacerdotes podían cargar las piedras,
porque eran los autorizados.
¿Por qué fue exigido que, al
entrar al rio, recogiesen piedras lisas?
Las
piedras lisas son redondas, ellas no tienen puntas. Si usted mete la mano en un rio de piedras lisas, usted recoge las
piedras con facilidad, como hizo David, y las selecciona por tamaño.
Cuando Dios dice que recojan
piedras lisas, es porque la piedra de punta hiere al líder. Piedras de punta
hieren al sacerdote y no encajan, no ruedan, y, cuando son lanzadas no toman la
dirección correcta.
Entonces,
Dios hará de cada uno de nosotros una piedra lisa, donde sea establecido el
Reino y el principio del Reino. Y eso que Dios habló.
Él no dijo que cualquier persona
podría recoger las piedras, Él dijo que era solamente el sacerdote.
CONCLUSION:
Hoy más que nunca Dios anda levantando una generación Excelente, en un mundo
convulsionado y en donde reina las crisis, el caos la desesperanza y la maldad y Dios puso en ti su mirada
porque el cree que tu puedes ser su instrumento para estos tiempos finales.
JOVEN LEVANTE Y LIDERA CON LAS FUERZAS DEL SEÑOR.
Mensaje Predicado por el Apóstol Eduardo Licett

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